La cogeneración se define como la producción conjunta, en un proceso secuencial, de energía mecánica y/o eléctrica y energía térmica útil.

Una planta de cogeneración suele estar constituida por motores alternativos, turbinas de gas o de vapor, que transforman la energía contenida en el combustible en energía mecánica y calor residual o de escape. La energía mecánica suele transformarse en energía eléctrica a través de un alternador (este es el caso más usual), y el calor residual puede recuperarse en forma de vapor de agua, agua caliente, aceites térmicos y gases calientes, como fluidos termoportadores y dispuestos para sus aplicaciones térmicas.

Además de los equipos descritos, las plantas de cogeneración pueden disponer de equipos auxiliares que también pueden usar combustible sin el objetivo de producir energía mecánica o eléctrica, sino únicamente energía térmica o calor para apoyo o sustitución del entregado por los sistemas de cogeneración. Los equipos más usuales de este tipo son los siguientes:

Generadores o calderas convencionales para ajustar la producción de calor a la demanda en cada instante; o para su utilización de reserva en caso de fallo de los equipos principales.

Sistema de postcombustión, que tienen el mismo objetivo descrito, o sistemas de aire fresco que permitan incrementar o asegurar el suministro en el caso de fallo del motor principal.

Sistemas de by-pass que podrían llegar a permitir el uso de los motores como sistemas de emergencia (sin recuperación de calor), o grupos electrógenos para asegurar algunas demandas de solo electricidad.