Solar Termoeléctrica

La energía solar de concentración utiliza lentes o espejos y dispositivos de seguimiento solar para concentrar la radiación solar incidente en una superficie reducida obteniendo altas temperaturas para producir electricidad

La energía solar termoeléctrica, utiliza lentes o espejos y dispositivos de seguimiento solar para concentrar la radiación solar incidente en una superficie reducida. Esta concentración permite obtener altas temperaturas y, en correspondencia, altas eficiencias termodinámicas de conversión en trabajo. El calor que se obtiene en este proceso se transfiere normalmente a un fluido que pasando a través de una turbina, acoplada a un generador, produce electricidad. Entre los distintos sistemas de concentración solar se han desarrollado tres tipos de tecnologías.

Centrales de Colectores Cilindro-Parabólicos. Están formadas por colectores de espejo en forma de canal con sección parabólica que reflejan la luz solar en un tubo situado en la línea focal del canal, el cual contiene el fluido de transferencia del calor. Este fluido es calentado a unos 400ºC, con relaciones de concentración solar de entre 30 a 80, siendo transferido a un fluido que alimenta una turbina convencional que genera electricidad.

Centrales de Torre. Formadas por un campo de helióstatos que concentran la luz solar en un receptor central montado en lo alto de una torre que actúa como intercambiador de calor. Los órdenes de concentración son de 200 a 1.000, alcanzándose temperaturas superiores a los 600 ºC. 

Generadores Solares Disco-Parabólicos. Consisten en un reflector parabólico de forma de disco para concentrar la luz solar en un receptor situado en el punto focal del disco. Este absorbe la energía reflejada por los concentradores, haciendo que el fluido del receptor se caliente a unos 750ºC. Éste se usa entonces  para generar electricidad en un pequeño motor, p.ej. un motor Stirling o una micro turbina (Brayton) unida al receptor.