La utilización de la energía solar térmica para abastecer las diferentes demandas térmicas existentes en los sectores de la edificación, industrial y agropecuario, es una de las formas más eficientes y económicas de aprovechar un recurso abundante y autóctono, el cual además es gratuito y tenemos disponible en el mismo punto de consumo.

Su utilización, supone la disminución del consumo de energía primaria y de emisiones de CO2 correspondientes a la fuente energética a la que sustituye y que abastece dichas demandas. Supone por tanto, la mejora de la eficiencia energética de los edificios, industrias, etc. donde la energía solar térmica se incorpora.

La tecnología solar térmica es una tecnología madura que ha experimentado una considerable implementación en el sector de la edificación durante los últimos años. El actual desarrollo tecnológico y la alta fiabilidad de las instalaciones solares permite que éstas sean integradas fácilmente en edificios e industrias.

La tecnología actual permite que las instalaciones solares térmicas precisen de un mantenimiento mínimo y dispongan de sistemas de control para su seguimiento remoto, ofreciendo así todas las garantías en materia de seguridad y comodidad de uso.